Microrrelato presentado al V Concurso de Microrrelatos sobre Abogados (2013), convocado por el Consejo General de la Abogacía Española y la Mutualidad General de la Abogacía
Los relatos presentados durante el mes de febrero de 2013 deben necesariamente contener las palabras "ojo, mar, trajín, desistimiento, esgrimir"
Los relatos presentados durante el mes de febrero de 2013 deben necesariamente contener las palabras "ojo, mar, trajín, desistimiento, esgrimir"
Mi agenda era testigo y epitafio del trajín absoluto de mis días. En líneas paralelas y horizontales anotaba citas y teléfonos. Esas mismas líneas, al multiplicarse, se hacían afilados cuchillos que, a distancia, iban poco a poco cercenando la piel de mi pareja. Márgenes sin escribir adivinaban el silencio de unos odios que a menudo me callaba; vacíos verticales en los que mi ojo buscaba un espacio donde evadirse; acaso un mar de papel en que atreverme a naufragar.
Alexandra, mi mujer, me culpaba de preocuparme más por los clientes que por ella; más por menores tutelados que por nuestros propios hijos. A cada tentación de cambio seguía un desistimiento. Desistí de cambiar por pretender esgrimir excusas y mentiras hasta que, en una de las hojas, exigiendo una reunión, apareció su letra pidiéndome el divorcio.
Decididamente, siempre ejercí mejor la abogacía que el matrimonio o la paternidad.
"derecho de naufragio activo" por lisardo díez llamazares se encuentra bajo